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¿Por qué es más barata la Vivienda en Cooperativa? 1/2

La cooperativa de vivienda tiene un objetivo común: adquirir una vivienda en las mejores condiciones posibles tanto de calidad como de precio. En dos palabras, lujo asequible. 

La vivienda en cooperativa: una casa a precio de coste

Para conseguir este objetivo es fundamental la eliminación de intermediarios. 

El adiós al promotor se convierte en el principal ahorro en la vivienda en cooperativa

La cooperativa de viviendas es un régimen de autopromoción que permite a sus socios obtener una vivienda a estricto precio de coste con la activa participación del socio en el diseño y desarrollo de la promoción. Es decir, los socios cooperativistas se convierten en copromotores. 

Por lo tanto, el principal motivo de ahorro al adquirir una vivienda en régimen de cooperativa es que desaparece la figura del promotor. Por consiguiente, desaparecen las expectativas que el promotor tendría de sacar la máxima rentabilidad al montante económico que invirtió de su propio bolsillo para sacar adelante el proyecto. Si no hay promotor, no hay margen para el promotor. 

Este ahorro inicial supone desde un 15%. No obstante, si tenemos que quedarnos con una cifra estándar para la industria, sería un 20% de ahorro del precio final de la vivienda. Esta cantidad sería el margen del promotor. Sin duda, un ahorro más que notable. 

En el momento en el que se decide levantar una promoción en régimen de cooperativa de viviendas, la gestora de la cooperativa ya tiene que asumir por su propio riesgo una serie de gastos. Estos gastos hacen referencia al compromiso con el propietario del solar, la realización del proyecto arquitectónico y el estudio económico, la solicitud de licencias y permisos, los gastos comerciales…Estos gastos son asumidos inicialmente por la gestora de la cooperativa. 

A través de una cooperativa de viviendas podrás pagar la entrada a plazos

Una vez iniciada la comercialización de la promoción en régimen de cooperativa, los socios cooperativistas entregan a la gestora de la cooperativa unas cantidades a cuenta que van destinadas a iniciar la construcción de las viviendas, una vez concedida la licencia de obra mayor. Es lo que comunmente se conoce como «la entrada de las vivienda», que suele oscilar entre un 20% – 25% de su precio total. Se trata de un método excelente para que el socio cooperativista pueda ahorrar mensualmente una cantidad de dinero con la que, desde el minuto cero, ya está pagando su futura vivienda. Además, permite abonar el precio de la entrada de la vivienda en cómodas mensualidades durante el tiempo que dura su construcción, que suele tardar aproximadamente dos años. De esta forma, no tendrá que tirar de ahorros y podrá mantener su colchón económico. 

En la vivienda en cooperativa el préstamo promotor es de menor cuantía

En el momento en el que el proyecto de construcción de viviendas en régimen de cooperativa ha superado el umbral del 75% – 80% de la comercialización de las viviendas – depende de las condiciones impuestas por cada entidad financiera -, y se ha concedido la licencia de obra mayor por parte del ayuntamiento correspondiente, la gestora de viviendas solicita un préstamo promotor a la entidad financiera escogida. 

Como te puedes imaginar, el préstamo promotor es fundamental para que la construcción de las viviendas llegue a buen puerto. 

Gracias a las aportaciones a cuenta de los socios cooperativistas y de las mensualidades que van abonando durante la fase de construcción de las viviendas, el montante económico necesario para asegurar la construcción de las viviendas en el plazo convenido es inferior. Es decir, al solicitarse un préstamo hipotecario de una cuantía menor, el pago de intereses también será inferior. Otro motivo de ahorro.  

A menor hipoteca, menores intereses

Una vez que se te haya entregado tu vivienda en régimen de cooperativa, ya habrás pagado entre el 20% y el 25% de la misma durante su construcción. 

A partir de este momento, tendrás varias opciones: pagar la cantidad restante a “tocateja”, subrogarte en la hipoteca con la entidad financiera con la que la gestora de la cooperativa ha negociado las mejores condiciones, o solicitar tú una hipoteca en otra entidad financiera a tu elección. 

En el caso de que pertenezcas al colectivo masivo de personas que tiene que recurrir a una hipoteca para pagar su casa – es decir, el 99% de la población – en ningún momento será por el 100% del precio final de la vivienda. Recuerda que ya te has quitado de encima un 20% – 25%. 

Incluso, en muchas ocasiones, el socio cooperativista prefiere amortizar un montante importante de la cantidad pendiente antes de subrogarse en la hipoteca. De esta manera, tanto el tiempo de amortización de la hipoteca como los intereses derivados de la misma, son inferiores. 

¿Un régimen fiscal más favorable? QUIERO SABER MÁS.

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