Saltar al contenido

Tecnología y niños ¿buenos compañeros de aventuras?

tecnologia-ninos-lacooop

En la mesura está la virtud del tándem tecnología y niños. Es esencial controlar ese uso para evitar problemas de atención, depresión infantil u obesidad entre los más pequeños

Son los niños que han nacido en la era digital y para ellos no hay misterio alguno a la hora de manejar un smartphone o una tablet. Y es que, desde su más tierna infancia están acostumbrados a tener estos aparatos tecnológicos en sus manos.

La amistad entre tecnología y niños debe estar siempre supervisada por un adulto

Los adultos debemos controlar que no se haga un uso abusivo de esas tecnologías para que los niños no sufran las consecuencias de una temprana adicción a las pantallas digitales. Su propio desarrollo está en peligro si no lo controlamos.

Tecnología y niños: cuidado

Miopía, déficit de atención, problemas posturales, obesidad o depresión infantil son algunos de los graves riesgos para los niños como consecuencia de un excesivo tiempo de exposición a estos dispositivos que no deben tener los menores de 6 años.

Más adelante, y a medida que van creciendo los niños, se puede hacer un uso controlado de estos dispositivos y siempre en presencia de los padres para acceder a contenidos lúdicos y didácticos adecuados para ellos.

Especial atención hay que tener con los hijos adolescentes. Sobre todo, en la temida “edad del pavo” es cuando hay que extremar las precauciones en el uso que hacen de internet. Vigilar los sitios web que visitan y explicarles los peligros que pueden esconder otras personas anónimas al otro lado de su teléfono móvil, son medidas preventivas muy recomendables.

No es que las nuevas tecnologías sean negativas, sino que el uso que los niños hacen de estos dispositivos debe ser supervisado por un adulto y ser acordes con su edad. Actuar de una manera responsable permite a padres e hijos beneficiarse de los múltiples beneficios que ofrecen estas tecnologías. Aquí tecnología y niños pueden ser buenos amigos:

  • Sin llegar a obsesionarse por controlar en todo momento lo que ven nuestros hijos, sí podemos poner límites a contenidos no deseados.
  • Pueden acceder a una gran cantidad de información que les puede ser muy valiosa para ampliar su aprendizaje y conocimientos.
  • Ciertas aplicaciones o programas se han diseñado específicamente para que estos niños mejoren en su comprensión lectora, el cálculo, aprendan un idioma, desarrollen su memoria o su atención. Se basan en sencillos y educativos juegos o cuentos.

Vigila que se haga un uso responsable de estas nuevas tecnologías

“¡Si es que los niños se aburren y para que no den guerra les dejo un poco el móvil!”. Cuántas veces habré escuchado esta excusa. Ser padre no sólo es procurarle una educación y satisfacer sus necesidades básicas, sino pasar tiempo (de calidad) con ellos. Por ello, antes de encenderles el móvil para que se entretengan, es mejor que pongas en práctica estos consejos que te doy, como madre, para divertiros juntos:

  • Piensa en actividades divertidas que puedas hacer con los niños. Con calor o con frío, estar en contacto con la naturaleza es una actividad sana, que ensancha sus pulmones y mejora la vista (en todos los sentidos).
  • Si le dices a tu hijo que deje el móvil, pero tú estás sin despegar los ojos de la pantalla. ¿Crees que te hará mucho caso? Predica con el ejemplo.
  • Y no sirve eso de ponerles el móvil para ver si comen mejor o no dan guerra en el coche cuando se hace un largo viaje. Antes no existían los móviles y hemos sobrevivido a ello. ¿Recuerdas los viajes de tu infancia cantando en familia o jugando todos juntos al “Veo, veo”? ¡Qué tiempos aquéllos!

El consejo de mamá

Es bueno que los niños y adolescentes se aburran de vez en cuando. Precisamente en los momentos de hastío, es cuando fomentan su creatividad e imaginación. Ten siempre a mano libros interesantes, material para hacer manualidades y papel y colores para dibujar. De esta manera, limitarás el tiempo que pasan delante del ordenador, el móvil o la tablet. ¡Ojo! No se trata de mantenerles en una burbuja anti tecnológica. Es importante que desarrollen sus habilidades tecnológicas porque nuestra sociedad cada vez funciona de una manera más digital. Pero, como todo, ¡en su justa medida!

Compartir este artículo: