Saltar al contenido

Suelo radiante ¡una solución eficiente!

lacooop-suelo-radiante

El suelo radiante es uno de los sistemas de calefacción preferidos en países como Dinamarca o Suecia, que de frío saben mucho. En España ha experimentado un auge en la última década y es que estamos ante uno de los sistemas más eficientes y económicos para calentar nuestro hogar.

Aunque también es posible hablar de suelo radiante eléctrico o incluso por fibra de carbono, el sistema más extendido es el que funciona por medio de agua caliente circulando por unas tuberías que se instalan bajo nuestro suelo. Para producir el calor necesario, podemos utilizar calderas de gas, placas solares, bombas de calor…

El «suelo radiante» aumenta la sensación de confort térmico

Una de las principales ventajas de este sistema es la sensación de confort térmico: esa temperatura placentera, en la que no sentimos ni frío ni calor; las condiciones de temperatura y humedad son adecuadas para la actividad que realicemos, sea descansar o trabajar, por ejemplo. Los sistemas por suelo radiante son, en este sentido, mucho más eficientes que los sistemas de convección del aire, gracias a que se consigue un reparto de calor uniforme y se evita la aparición de zonas frías y zonas calientes, típicas de otros sistemas.

Gasto inicial, ahorro para siempre

A pesar de que la inversión inicial puede resultar bastante costosa, ésta se amortiza año tras año. Su uso supone una reducción de los gastos que varía entre el 15 y el 30% frente a otros sistemas de calefacción, lo que a la larga puede constituir un importante ahorro en la economía familiar.

Tu salud también se beneficia

Encontramos también ventajas en el ámbito de la salud. En casas donde hay niños pequeños o alérgicos, es interesante conocer que se trata de una instalación más saludable. Al evitar las corrientes de aire, no se mueve el polvo ni los ácaros presentes en el aire y no se produce sequedad en el ambiente. De hecho, es el sistema recomendado por la Organización Mundial de la Salud y especialmente indicado en guarderías, hospitales, centros de mayores…

El suelo radiante es invisible

Una de las ventajas más apreciadas por quienes eligen este sistema es que resulta completamente invisible. No hay elementos que ocupen espacio y resulten antiestéticos, como los radiadores, sino que todo el sistema permanece oculto bajo nuestro suelo. Podemos disfrutar así de más espacio libre para nuestros muebles y resulta también más seguro, pues no existe riesgo de que se produzcan quemaduras al entrar en contacto con algún elemento de la instalación.

Respeta el «medio ambiente»

Es un sistema más respetuoso con el medio ambiente. El menor consumo, así como la posibilidad de funcionar 100% con energías renovables, como las placas solares, lo convierten en una opción preferente para quienes quieren apostar por sistemas más sostenibles.

Conoce también sus punto débiles

Si estos argumentos resultan enormemente convincentes, no quiero dejar de mencionar aquellas dificultades que pueden hacer que te cuestiones si es el sistema que necesitas para tu hogar.

La instalación del suelo radiante es compleja

En primer lugar, la instalación es compleja, por lo que suele reservarse para obra nueva o casos de reforma integral. Ten en cuenta que es preciso vaciar completamente la vivienda y levantar el suelo.

Hace falta más tiempo para calentar la vivienda

Las temperaturas del agua son más bajas que en el caso de otros sistemas (como los radiadores), lo que hace que el tiempo necesario para calentar una vivienda sea notablemente superior. Mantener la temperatura no es, sin embargo, un problema, por lo que es interesante para viviendas o locales permanentemente ocupados, pero no sería quizá la solución ideal para, por ejemplo, segundas residencias.

No te olvides de su mantenimiento

Necesita ciertas labores de mantenimiento: inspecciones periódicas, limpieza y reciclaje del agua… Hay que tener en cuenta que la instalación está completamente oculta y cualquier avería podría suponer una intervención complicada.

El consejo de mamá

En todo caso, lo importante es que te asesores por parte de buenos profesionales que sepan analizar en profundidad las características de tu vivienda y tus necesidades personales y que puedan brindarte las recomendaciones más adecuadas para tu caso. No olvides que ningún sistema de calefacción resultará del todo eficiente si tu vivienda no cuenta con un óptimo aislamiento térmico y una correcta climatización. Así que, ya sabes, nada de empezar la casa por el tejado: asegúrate primero de que estos factores decisivos estén bajo control. 

Compartir este artículo: