Afortunadamente, cada día hay más opciones energéticas más sostenibles y que permiten un mayor ahorro en la factura de la luz. Una de estas alternativas es el suelo radiante. ¿Te apetece saber un poco más sobre este sistema de calefacción? ¡Sigue leyendo lo que tengo que contarte! 

 

 

¿Qué es y cómo funciona el suelo radiante?

El suelo radiante es uno de los sistemas de calefacción preferidos en países como Dinamarca o Suecia, que de frío saben mucho. En España ha experimentado un auge en la última década y es que estamos ante uno de los sistemas más eficientes y económicos para calentar nuestro hogar.


Aunque también es posible hablar de suelo radiante eléctrico o incluso por fibra de carbono, el sistema más extendido es el que funciona por medio de agua caliente circulando por unas tuberías que se instalan bajo nuestro suelo. Para producir el calor necesario, podemos utilizar calderas de gas, placas solares, bombas de calor…¡100% ecofriendly!

Ventajas y desventajas del suelo radiante

Aunque quiero centrarme en una ventaja que es una desventaja al mismo tiempo, te voy a hacer una pequeña lista sobre los pros y contras del suelo radiante.

Entre las ventajas se encuentran:

  • Es un sistema bueno para la salud. Al evitar las corrientes de aire, no se mueve el polvo ni los ácaros presentes en el aire y no se produce sequedad en el ambiente. ¡Si eres alérgico, lo agradecerás! 
  • El suelo radiante es totalmente invisible
  • Es un sistema más respetuoso con el medio ambiente. El menor consumo, así como la posibilidad de funcionar 100% con energías renovables, como las placas solares, lo convierten en una opción preferente para quienes quieren apostar por sistemas más sostenibles.

En cuanto a sus desventajas están:

  • La instalación es compleja, por lo que suele reservarse para obra nueva en la que ya te viene incluida o para casos de reforma integral. ¡Ten en cuenta que es preciso vaciar completamente la vivienda y levantar el suelo!
  • Hace falta más tiempo para calentar la vivienda. ¡Siempre puedes comprarte una batita calentita en Women’s secret

Necesita ciertas labores de mantenimiento: inspecciones periódicas, limpieza y reciclaje del agua…¡Su mantenimiento es algo costoso!

Gasto inicial, ahorro para siempre

Como te he dicho, hay una ventaja que también puede verse como una desventaja y es que aunque es un sistema que permite el ahorro de energía, su instalación es bastante costosa. 

Sin embargo, déjame decirte que esta inversión inicial se amortiza año tras año. Su uso supone una reducción de los gastos que varía entre el 15 y el 30% frente a otros sistemas de calefacción, lo que a la larga puede constituir un importante ahorro en la economía familiar. Bien, ¿eh?

Tipos de suelo radiante

Hoy en día, existen dos tipos de suelo radiante:

  • Eléctrico. Este tipo de suelo se alimenta únicamente de la energía eléctrica y se instala bajo el revestimiento del suelo. Lleva una estructura serpenteante que al calentarse traspasa el calor al suelo.
  • Por agua. Este tipo de suelo calefactante es el que proporciona un mayor ahorro energético y un menor tiempo de amortización. Este sistema consigue una temperatura ambiente de entre 18ºC y 22ºC. ¡Qué gusto!

 

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El consejo de mamá

En todo caso, lo importante es que te asesores por parte de buenos profesionales que sepan analizar en profundidad las características de tu vivienda y tus necesidades personales y que puedan brindarte las recomendaciones más adecuadas para tu caso. No olvides que ningún sistema de calefacción resultará del todo eficiente si tu vivienda no cuenta con un óptimo aislamiento térmico y una correcta climatización. Así que, ya sabes, nada de empezar la casa por el tejado: asegúrate primero de que estos factores decisivos estén bajo control. 

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