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Ley Hipotecaria ¿cuáles son las principales novedades? 2/3

La Ley Hipotecaria ha traído muchas novedades que benefician a las personas que soliciten un préstamo hipotecario para comprarse una vivienda. Ya sabes algunos de ellos, pero todavía hay muchos más. Sigue leyendo para convertirte en un experto de una forma entretenida y amena. 

La Ley Hipotecaria disminuye los gastos que tiene que afrontar la persona que solicita un préstamo hipotecario

Lo has oído bien. La nueva ley hipotecaria piensa en el bolsillo de las familias que tienen que solicitar una hipoteca, y se pone de su lado…en detrimento de las entidades financieras. Esto me deja un poco «con la mosca detrás de la oreja» porque las entidades financieras en este país nunca pierden, así que habrá que investigar de qué manera la generosidad de esta nueva ley nos repercute al ciudadano de pie. Por ahora, te sigo contando cómo esta ley te beneficia.  

Has ganado la batalla de los gastos hipotecarios

No es por hacer una llamada a la revolución, pero está claro que cuando el ciudadano se moviliza y lucha por sus intereses, acaba ganando…al menos, casi siempre. Esto es lo que ha pasado con la lucha entre las entidades financieras y los ciudadanos de a pie respecto a los gastos generados en la constitución de un crédito hipotecario.

Si no eres una entidad financiera…¡estás en el bando de los ganadores! Saborea el momento porque esto no es lo habitual.

Tú sólo tendrás que pagar los gastos de la tasación. La entidad financiera asume el resto.

Cómo es lógico, te preguntará qué es “el resto”. Mamá te lo explica. “El resto” que asume la entidad financiera incluye los gastos de la gestoría, el coste de los aranceles notariales de la escritura de préstamo hipotecario, los gastos de inscripción de las garantías en el Registro de la Propiedad y el Impuesto de Transmisiones Patrimoniales y Actos Jurídicos Documentados. ¡Ahí es nada!

No obstante, no olvides que todas las entidades financieras tienen un objetivo común y claro: sacar la máxima rentabilidad a su dinero. Es muy posible que estén camuflando los costos que ahora tienen que asumir por ley. Esperemos a ver qué pasa. El tiempo nos lo dirá a todos, y, por supuesto, tu Madre te mantendrá informado. ¡Ojalá me esté equivocando!

Menos comisiones

En lo referente a la forma, ejecución y resolución de los contratos también hay novedades.

La primera es que, como prestatarios, y con carácter general, tienes el derecho a reembolsar todo o parte del préstamo sin tener que soportar comisiones o compensaciones para el prestamista. Únicamente se satisfará al prestamista la pérdida financiera que pudiera suponerle el reembolso, cuando éste se produjera en los primeros años de vigencia del contrato. La cuantía será diferente en función de si se trata de un contrato a tipo variable o de un contrato a tipo fijo.

La segunda es la opción de favorecer la subrogación y la novación modificativa de préstamos cuando tengan por finalidad la modificación del tipo de interés variable a uno fijo. Con esta modificación se consigue que como prestatario puedas conocer con exactitud el coste que en el medio y largo plazo te va a suponer la financiación que contratas. Así, podrás realizar una planificación financiera a largo plazo y se favorece la simplicidad en la redacción de los contratos y la transparencia.

Un poco de luz

Si los términos subrogación y novación te generan confusión, aquí está tu Madre para poner un poco de luz.

La subrogación de una hipoteca consiste en la modificación del deudor o del acreedor del préstamo.

Cuando te compras una vivienda y te subrogas en su hipoteca, lo que estás haciendo es convertirte en el titular de esa hipoteca y asumir la deuda ya existente sin tener que realizar nuevo pago de impuestos por esta transacción.

Si solicitases la subrogación sin cambios en la operación (es decir, sin incrementar plazo o capital) tendrás que abonar los gastos que la subrogación lleva implícitos: notaría, gestoría, registro y una comisión de la subrogación que se pactó en la escritura inicial del préstamo hipotecario.

Si solicitases la subrogación con cambios en la obligación del préstamo, en el caso de que la entidad financiera acceda a los mismos, se deberá formalizar una escritura de novación. Como nuevo prestatario, tendrás que hacer frente a la nueva comisión de novación modificativa.

Sólo quiero un préstamo hipotecario, no un seguro dental. QUIERO SABER MÁS.

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