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Siempre hemos tenido claro que compraríamos nuestra segunda residencia a través de una cooperativa

Cuando era pequeña mis padres tenían una segunda residencia en un precioso pueblo de la sierra de Madrid donde pasé mi infancia. Mis recuerdos son tan buenos que quiero ofrecer a mis hijos una infancia igual de bonita, y roedada de naturaleza y vida sana. Aunque el sueldo de mi pareja y mío no es muy boyante, siempre hemos tenido claro que compraríamos nuestra segunda residencia a través de una cooperativa. Es la única forma de pagar la entrada en plazos y comprar una casa en la sierra de Madrid a precio de coste. Nos inclinamos por Cobeña y ahora, no sólo le estamos ofreciendo a nuestros hijos una infancia sana y feliz, sino que nuestra segunda residencia se ha revalorizado un montón. Quién sabe, quizás nos lanzemos a comprar una tercera vivienda a través de una cooperativa como inversión.Rocío Bruguera