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Los tiempos del proyecto en cooperativa encajaban con nuestros planes y posibilidades

Mi novio y yo llevábamos diez años viviendo de alquiler. Estábamos hartos de que más de la mitad de nuestro sueldo fuera destinado al pago del alquiler. Por motivos profesionales, nos destinaron al extranjero por un período largo. La empresa nos pagaba la casa, pero teníamos claro que tarde o temprano íbamos a regresar a España. Y ahí fue cuando nos decidimos. Era el momento de comprarnos nuestra propia casa y destinar lo que nos ahorrábamos del alquiler a pagar la entrada en cómodas cuotas mensuales. Los tiempos del proyecto en cooperativa encajaban con nuestros planes y posibilidades. Cuando regresamos a España, ya teníamos nuestra propia vivienda construida y entramos a vivir directamente en ella. Los astros se alinearon de forma mágica.Pilar Elizondo