Saltar al contenido

Soy una persona bastante desconfiada, y no me fiaba de las cooperativas de viviendas. Me equivoqué.

Había oído hablar de las cooperativas de viviendas y las opiniones eran muy diversas. Los había que sólo decían maravillas y otros que sacaban pegas. Como soy una persona bastante desconfiada, opté por no fiarme de ellas. Ahora reconozco que me equivoqué. Conocí a mi novia y resultó estar muy familiarizada con el mundo de las cooperativas. Ella tenía muy claro que, si alguna vez nos comprábamos una casa juntos, iba a ser a través de una cooperativa ¡A ver quién le decía que no! Al principio puse muchos reparos, pero cuando fuimos a visitar a la gestora me di cuenta de que todo eran beneficios. Pudimos planificar nuestra economía y hacernos con nuestra casa en propiedad mucho más barata que si fuera sin cooperativa.Antonio Garza