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Si tuviera que volver a comprarme una casa, volvería a hacerlo a través de una cooperativa de viviendas

Mi marido y yo compramos nuestra casa en el año 2012, un año difícil para muchas personas. Habíamos ahorrado algún dinero y teníamos muchísima ilusión por tener nuestra propia casa porque sentíamos que vivir de alquiler era tirar el dinero. Estuvimos informándonos de varias opciones hasta que descubrimos las cooperativas de viviendas de la mano de una gestora que nos abrió los ojos de una manera muy sincera y acertada. Es cierto que tuvimos que esperar aproximadamente dos años a que nuestra casa se construyera, pero mereció la pena. No sólo pudimos participar en la toma de decisiones importantes respecto a nuestro futuro hogar, sino que seguimos manteniendo nuestro colchón económico y pagamos nuestra vivienda a precio de coste sin ahogos. Ana Sorní