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La obsesión por ganar dinero se puede convertir en un trastorno

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La obsesión por ganar dinero te puede pasar factura. A todos nos gusta ganar dinero. El sistema económico de las sociedades occidentales hace prácticamente imposible vivir sin disponer de él y muchas de las cosas que anhelamos para mejorar nuestra calidad de vida tienen un coste monetario. Así, querer ganar dinero para lograr cierta posición y acceder a determinados productos y servicios es completamente normal. ¿Pero qué sucede cuando el deseo de ganar dinero se torna irrefrenable y anula muchos otros aspectos de nuestra vida?

Una cosa es querer mejorar nuestra calidad de vida (y, en la mayoría de los casos, necesitamos dinero para ello), y otra es desarrollar una obsesión patológica por acumular más y más.

Cuando se rebasan los límites y se vuelve difícil disfrutar de otros aspectos de la vida, la obsesión por ganar dinero se convierte en un trastorno psicológico denominado crematomanía

Las personas que sufren esta patología anteponen la idea de poseer mayores riquezas a su familia, sus amistades… Todo queda en un segundo plano ante la obsesión enfermiza por acumular dinero y posesiones.

Establecer el límite entre lo que podemos considerar normal y lo que puede ser patológico no resulta nada fácil. Para las personas que sufren este tipo de trastornos, o para las personas de su entorno, a menudo es difícil identificar que se encuentran ante un caso de enfermedad psicológica.

¿Cómo son los crematomaníacos?

Son personas con una necesidad desmedida de reconocimiento social, que ven satisfecha a través del éxito profesional, negocios prósperos o incluso el acceso a puestos de poder y relacionados con la política.

Sufren una avaricia incontrolable que les ciega ante otros estímulos que supongan una recompensa inmediata en cuanto a aumento de sus riquezas.

Sufren una insatisfacción permanente. Sus deseos de riqueza nunca se ven los suficientemente satisfechos y nada logra llenar ese vacío emocional que sienten. Pero la obtención de ganancias y bienes materiales les proporciona una sensación agradable, aunque momentánea, a la que se vuelven adictos.

Su vida laboral invade todas las parcelas y no hay límites claros con otros aspectos de la vida personal o familiar. Todos los espacios y los tiempos se ven invadidos por tareas relacionadas con el plano profesional. Son a menudo grandes adictos al trabajo que no saben desconectar de las cuestiones relacionadas con sus responsabilidades profesionales.

La salud termina viéndose afectada, pues a menudo sufren frecuentes estados de ansiedad y padecen insomnio.

¿Qué hacer para acabar con esa obsesión enfermiza?

El primer paso para curarse, como ocurre con todas las patologías, es ser consciente de que se sufre un problema, aceptarlo y buscar ayuda para solucionarlo. Hay que acudir a un especialista que pueda, en primer lugar, confirmar el diagnóstico. A continuación, poner las medidas necesarias y aplicar las terapias más convenientes a cada caso. El tratamiento psicológico con el apoyo médico, si fuera necesario, son esenciales para recuperar una relación saludable con el dinero.

El consejo de mamá

Este consejo de madre que te doy lo hago desde lo más profundo de mi corazón. Si te consideras un potencial crematomaníaco, pero todavía no has llegado a una situación límite ¡no pierdas la senda de los valores! Busca el placer en las conductas y actitudes que nos engrandecen como seres humanos. Encuentra tus premios y reconocimientos no sólo en lo material, sino también en la satisfacción de las cosas bien hechas. Tu felicidad será de verdad y duradera.

Si ya has llegado a una situación límite, no lo dudes. Ponte en manos de profesionales de la salud y piensa que de todo se sale. ¡Todo es cuestión de voluntad y de dejarte cuidar!

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