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Lo que necesitas saber para distinguir personalidad y carácter

En el lenguaje coloquial a menudo utilizamos indistintamente los términos “personalidad” y “carácter” casi como si de sinónimos se tratara, pero es importante distinguir ambas definiciones.

Carácter y personalidad están perfectamente diferenciados en el ámbito de la psicología

Se trata de aspectos diferentes de la dimensión humana. A continuación te explico qué es cada concepto, pero ya te adelanto que es carácter y personalidad son necesarios en cualquier personas.

¿Qué es la personalidad?

La personalidad comienza a configurarse desde el momento del nacimiento. Es el conjunto de rasgos y cualidades que nos definen como personas y nos hacen seres únicos, cada uno con nuestra propia personalidad. Sus cimientos están presentes desde que somos bebés y, a su vez, se va conformando y desarrollando a medida que crecemos e interaccionamos con nuestro entorno.

Cada uno de nosotros desarrolla una serie de patrones característicos en nuestra forma de pensamiento, sentimiento y comportamiento. Ni siquiera entre hermanos, a pesar de compartir genes, tienen por qué darse rasgos similares de personalidad. Muy al contrario, éstos pueden resultar completamente diferentes.

Al mismo tiempo, diferentes personas pueden presentar algunos rasgos de personalidad similares, pero la combinación de todos ellos resulta siempre individual e irrepetible. Quizá dos sujetos sean igualmente extrovertidos y optimistas, pero uno sea a la vez desconfiado y perezoso, mientras el otro destaque más por su sensibilidad e ingenio.

Es un modo de ser, pero también un modo de actuar ante los estímulos de nuestro entorno, pues es el resultado de la forma característica que tienen nuestros sistemas psíquicos de responder ante elementos externos: cómo percibimos, cómo conocemos, qué nos transmite emoción, qué nos motiva y qué nos mueve a la acción.

En definitiva, la personalidad es un término más amplio. Viene determinada, no sólo por las influencias ambientales, sino también por la base biológica que determina nuestro temperamento. De ahí la necesidad de distinguir ambos conceptos: personalidad y carácter.

¿Y qué es el carácter?

El carácter es un componente de la personalidad. El origen del carácter es cultural. Nuestras predisposiciones biológicas se van modulando, matizando y pasando por distintas etapas, siendo clave la de la adolescencia, momento cumbre de la configuración de nuestro carácter. Es posible modificarlo a través de la educación, por ejemplo. No hace referencia a nuestros patrones de conducta, sino a nuestra forma de ser, determinada por el aprendizaje que se lleva a cabo a través de la interacción social.

Son múltiples las teorías psicológicas que han intentado delimitar las características definitorias de estos conceptos, marcando las diferencias, sobre todo, en el mayor o menor peso que han dado al aspecto biológico frente al social al tratar de definir los rasgos de la personalidad individual. Pero es importante distinguir personalidad y carácter.

Una de las definiciones más comúnmente aceptadas desde la perspectiva de la Psicología actual es la del psicólogo inglés Hans Eynseck, en 1947:

“La personalidad es la suma total de los patrones de conducta, actuales o potenciales, de un organismo, determinados por la herencia y el ambiente.”

Aunque, si hablamos de citas, yo me quedo con ésta del siempre genial Charles Chaplin:

“Sé tú, e intenta ser feliz, pero sobre todo sé tú»

Cuéntaselo a mamá

Yo tengo una personalidad inquieta, exigente y protectora. Mi carácter es extrovertido, cariñoso y tolerante. Y tú, ¿con qué adjetivos describirías tu personalidad y tu carácter? Cuéntame…¡que también soy curiosa!

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