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Primeros auxilios en casa

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Saber aplicar técnicas de ‘primeros auxilios’ en casa, puede salvar vidas. Lo primero que debes hacer es mantener la cabeza fría, y, en la medida de lo posible, la calma. Si ves que la situación es grave, no dudes en llamar al 112. Saber actuar ante una situación de emergencia sanitaria es la clave para que tu ayuda sea de utilidad.

Los primeros auxilios en casa son la clave para salvar una vida

Los ‘accidentes en casa’ casi siempre se producen de improviso. Por ello, tener los conocimientos básicos para saber cómo actuar nunca está de más.

A continuación, te presento los cuatro ‘accidentes domésticos’ más frecuentes que ocurren en la vida cotidiana de las personas y cómo actuar frente a ellos. Estas pautas han sido recomendadas por la doctora Marta Martínez del Valle, responsable de grupo de Urgencias de la Sociedad de Médicos Generales y de Familia (SEMG).

Primeros auxilios en casa para heridas con sangrado activo

Lo primero que debe hacerse es lavar la herida con agua y jabón, y aclarar con abundante agua. No uses alcohol o mercurocromo. Además de no desinfectar, pueden provocar quemaduras en los bordes de la herida.

En caso de ‘hemorragia’, hay que actuar para detenerla. Para ello, se debe colocar un pañuelo o una gasa limpia, y presionar directamente sobre ella. Si la hemorragia persistiera ¡no retires la gasa! Coloca otra encima y continúa presionando sobre la herida hasta que deje de sangrar. Una vez haya parado el sangrado, mantén la presión con un esparadrapo o una venda. Si las lesiones lo permiten, eleva el miembro afectado para disminuir el sangrado. ¡Ojo! Si hubiera algún objeto clavado, no debes extraerlo.

Deberás acudir a un centro médico si el sangrado persistiera o hubiera indicios de infección. Esto último se produce en caso de enrojecimiento alrededor de la herida, calor, hinchazón, supuración o ‘fiebre’.

No se recomienda hacer torniquetes, salvo en los casos de hemorragia masiva. Por ejemplo, en una amputación ya que la vida de la persona herida podría estar en peligro.

Primeros auxilios en casa para quemaduras

Antes de nada, debes hacer estas dos cosas: retirar al herido de la fuente de calor que le ha provocado la quemadura y asegurarte, en caso de quemaduras eléctricas, de que no está en contacto con la fuente eléctrica. ¡Apágala antes de tocarle porque, en caso contrario, podrías electrocutarte!

Comprobadas estas dos premisas previas, ahora te puedes centrar en el herido. Si la ropa de la persona herida no está adherida a su piel, retírala con cuidado. En caso contrario, no le retires la ropa. A continuación, enfría la quemadura con agua corriente entre 15 y 20 minutos.

Por favor ¡no apliques cremas o pastas sobre la superficie quemada, ni rompas las ampollas! Tapa la quemadura con un paño limpio humedecido y acude al centro de salud más cercano para que puedan evaluar el grado de la quemadura y aplicar el tratamiento adecuado. Las ‘quemaduras’ en la cara, manos, pies, pliegues o genitales pueden presentar complicaciones graves.

Atragantamiento u obstrucción de la vía aérea por un cuerpo extraño

Esta situación se suele dar cuando la persona está comiendo o, en caso de niños, jugando con objetos pequeños no recomendados para su edad. Según la doctora Martínez del Valle, el ‘atragantamiento’ “suele ser fácilmente reconocible porque habitualmente la persona pone sus manos alrededor de su cuello y tose al mismo tiempo. En el caso de obstrucciones leves, la persona está consciente y suele toser con fuerza. Lo que debemos hacer es colocarla en posición incorporada, ligeramente inclinada hacia delante, y animarla a que siga tosiendo”.

En caso de que la persona no pueda hablar, tenga una tos débil o sea incapaz de respirar, nos encontramos ante una obstrucción grave de la vía respiratoria. Aplícale la técnica de la espalda.

‘Técnica de la espalda’

Incorpora a la persona y coloca una de tus manos en su pecho, inclínala hacia delante y, con el talón de la otra mano, le das 5 golpes fuertes en la espalda entre las dos escápulas.

Si la obstrucción no se resuelve, deberás aplicarle la técnica del abdomen.

‘Técnica del abdomen’

Realízale 5 compresiones abdominales. Para ello, sitúate detrás de la víctima. Inclínala hacia delante y coloca el puño de tu mano entre su ombligo y esternón. Con tu otra mano, agarra tu puño y empuja 5 veces seguidas hacia arriba y hacia atrás. Alterna las técnicas de la compresión en el abdomen y en la espalda hasta que se elimine la obstrucción o la persona pierda el conocimiento.

Si la persona deja de respirar o pierde el conocimiento, apóyala en el suelo boca arriba y llama al 112. Mientras tanto, inicia las compresiones torácicas que se aplican para la reanimación cardiopulmonar.

Convulsiones

Normalmente duran menos de 5 minutos y ceden espontáneamente. Las ‘convulsiones’ surgen como consecuencia de una actividad neuronal anormal. Pueden manifestarse de diferentes formas: pérdidas bruscas de conciencia, rigidez, flacidez, movimientos involuntarios de un músculo o de una parte del cuerpo, o desconexión del entorno con mirada perdida. En estos casos, es frecuente que la persona tenga la mandíbula rígida, la boca morada y cerrada con fuerza, e incluso no pueda contener sus esfínteres.

Los motivos por los que se pude producir una convulsión son variados. Un traumatismo, fiebre alta, hipoglucemia (disminución del azúcar en sangre), enfermedades neurológicas e, incluso, algunos fármacos pueden ser los causantes. Una vez pasada la convulsión, la persona que la ha sufrido se queda con frecuencia adormilada. También puede ocurrir que se sienta desorientada o confusa durante un período de tiempo corto hasta que se recupera.

Si estás con una persona a la que le ha dado una convulsión, lo que debes hacer es permanecer a su lado todo el tiempo que dure la ‘convulsión’. Colócala en un lugar seguro – lo más recomendable es recostarla en el suelo, de lado y colocando su cabeza sobre algo suave y plano (una chaqueta, una toalla, una almohada). De esta manera, evitarás que se golpee con cualquier objeto mientras dure la convulsión.

No debes sujetar a la persona. Deja que haga los movimientos que la convulsión le produzca y no le introduzcas nada en la boca porque podrías producirle lesiones en los dientes o en la mandíbula. Tampoco le des agua o alimentos hasta que esté completamente recuperada.

Si la convulsión dura más de 5 minutos llama al 112.

El consejo de mamá

Una vez hayas leído este post, compártelo con todas las personas de tu entorno para que también puedan prepararse para una situación de primeros auxilios en casa. Los primeros minutos de atención a una persona que sufre una emergencia sanitaria son vitales. Y no olvides que la mejor cura es prevenir. Si vives con personas mayores o con niños, asegúrate de retirar todos los objetos con los que pudieran lesionarse inconscientemente. Los accidentes ocurren cuando menos te lo esperas.

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