Saltar al contenido

¿Cómo que el banco puede obligarme a contratar un seguro?

lacooop-el-banco-puede-obligarme-a-contratar-un-seguro

En temas de seguros, la nueva ley hipotecaria no es precisamente clara. Antes de la publicación de esta ley, estaba permitido que, cuando ibas al banco a solicitar un crédito hipotecario, te obligase a contratar un seguro de vida o un seguro del hogar para concederte el préstamo. También, para obtenerlo en unas condiciones más ventajosas. Cuando en junio de 2019 entró en vigor la nueva ley hipotecaria, fuimos muchos los que respiramos aliviados porque por fin se ponía fin a esta práctica injusta y abusiva por parte de las entidades financieras. Pero, como dice el refrán, ¡quien hizo la ley, hizo la trampa!

Como regla general, el banco no puede exigirte que contrates un seguro para concederte un préstamo hipotecario

En la actualidad, la ley prohíbe las “ventas vinculadas” a las entidades financieras en la concesión de préstamos hipotecarios. Esto significa que, por ley, los bancos no pueden vincular la concesión de “hipotecas” a la contratación de seguros con ellos, ni tampoco que las condiciones del seguro sean más o menos ventajosa. Es decir, que, por regla general, si vas a pedir un crédito al banco, éste no te puede exigir que contrates un seguro de vida, de hogar o dental con él para concederte el préstamo. ¡Ojo! Esto se aplica a cualquier tipo de préstamo, no sólo al hipotecario.

¿Seguro? Pues no, porque la ley también prevé excepciones a esta regla general

Hay que andarse con mucho cuidado porque la ley no está siendo nada clara en cuanto a seguros se refiere. Con el fin de aclarar la situación, te voy a explicar las distintas excepciones que contempla la ley a la hora de que el banco te pueda exigir la contratación de un seguro para concederte la hipoteca.

1ª excepción: si los productos vinculados son más beneficiosos para el cliente que por separado, la venta vinculada está permitida

Para ello tiene que cumplir dos requisitos. El primero, es tener en cuenta la disponibilidad y los precios de esos productos en el mercado. El segundo es obtener autorización de la autoridad competente en la materia según el tipo de producto vinculado. Esta autoridad puede ser el Banco de España, la Dirección General de Seguros y Fondos de Pensiones o la Comisión Nacional del Mercado de Valores.

2ª excepción: el banco te puede exigir que contrates un seguro en garantía del cumplimiento del préstamo hipotecario, así como la suscripción de un seguro de daños respecto del inmueble hipotecado

Lo que no puede hacer la entidad financiera es obligarte a que contrates esos seguros con ella. Deberá aceptar pólizas distintas, siempre que se demuestre que tienen las mismas condiciones y servicios equivalentes a las que ella ofrece. Tanto en la suscripción inicial como en cada una de las renovaciones.

Además, si contratas la póliza del seguro con otra entidad bancaria distinta a aquélla con la que contratas el préstamo hipotecario, esta última no podrá empeorar las condiciones del crédito ni cobrarte comisiones o gasto alguno por analizar las pólizas alternativas que le presentes.

3ª excepción: el banco puede vincular la concesión del crédito hipotecario a que contrates ciertos productos financieros determinados por el Ministerio de Economía y Empresa

La contratación de estos productos financieros la podrías realizar tú o tu cónyuge, pareja de hecho, o un pariente por consanguinidad o afinidad hasta el segundo grado de parentesco. Es decir, tu madre o padre, tu abuelo o abuela, tu hijo o hija, tu hermano o hermana, su sobrino o sobrina, tu cuñado o cuñada, o tu primo hermano o prima hermana.

Si el banco te obliga a contratar un seguro, él está obligado a informarte de manera clara y entendible

En las “ventas vinculadas”, el banco está obligado a realizar la oferta de los productos tanto de forma vinculada como de forma individual con el fin de que tú puedas advertir las diferencias entre una oferta y otra.  Además, deberá informarte de:

Que estás contratando un producto vinculado.

El beneficio y riesgo de pérdidas que suponen para ti su contratación, especialmente en los productos de inversión.

Los efectos de la cancelación anticipada del préstamo y/o el producto vinculado (en este caso, el seguro).

De la parte del coste total que corresponda a cada uno de los productos contratados.

De las diferencias entre la oferta combinada y la oferta de los productos por separado.

El consejo de mamá

Es muy posible que la reacción de muchos de vosotros cuando leáis este post es que la nueva ley hipotecaria es una estafa en este sentido. Probablemente llevéis razón. Sin embargo, tras analizar en detalle este aspecto en concreto sobre los productos vinculados, hay efectos colaterales muy negativos para el consumidor. Puesto que, como regla general, ahora los bancos no pueden “colarte” uno de sus seguros cuando les solicitas un préstamo hipotecario, cada vez se están volviendo más exigentes para concedértelo. Donde antes te concedían el 100% de la hipoteca, ahora los bancos te conceden sólo el 80%. El resto, lo tienes que adelantar tú de tus ahorros. En este sentido, la fórmula de adquirir tu vivienda a través de una cooperativa te permite planificar tu economía y ahorrar. Desde que te haces socio hasta que te entregan tu vivienda, puedas ir abonando este 20% del precio de tu vivienda en cómodas mensualidades. ¡Te lo cuento todo aquí!

Compartir este artículo: