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El estrés tecnológico: consejos para evitarlo

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¿Alguna vez has oído hablar del estrés tecnológico? Vivimos pegados al móvil. Es la herramienta imprescindible para nuestro trabajo, nuestro más potente vehículo de conexión social, nos entretiene, nos distrae… Y a veces también nos sumerge en un estado de obsesión que llega a resultar patológico.

Un síntoma del estrés tecnológico es el miedo irracional a encontrarse lejos del teléfono. Ya tiene nombre

La nomofobia es un trastorno asociado a la ansiedad que genera en algunos usuarios la imposibilidad de utilizar su teléfono móvil, bien por un olvido, por quedarse sin batería o por estar fuera de cobertura. En España, según los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística, el 96% de las familias cuentan con al menos un teléfono móvil. Un 9% de usuarios reconocen que se estresan con sólo mantenerlos apagados. ¿Pero cuáles son los síntomas que hacen que hablemos de un problema de salud? Las personas que padecen nomofobia (no-mobile-phone-phobia) no solamente miran el móvil con una frecuencia fuera de lo común y están siempre pendientes de avisos, nivel de batería y de tener el aparato al alcance de su vista en cada segundo, sino que llegan a experimentar dolencias como taquicardias, pensamientos obsesivos, dolor de cabeza o de estómago, sensación de ansiedad…

Estos consejos te ayudarán a prevenir o disminuir el estrés tecnológico

Para no llegar a ese extremo, te dejo algunos consejos que te ayudarán a desconectar del smartphone y hacer un uso racional y saludable de este gran aliado. Tu mente y tu nivel de concentración lo agradecerán.

Vuelve al despertador convencional

Si te despiertas con el móvil, hay que tener mucha fuerza de voluntad para no chequear las distintas aplicaciones y notificaciones que nos han llegado durante la noche. Si quieres que tu ciclo de sueño mejore, apaga el móvil antes de irte a acostar y tira de despertador tradicional.

Controla el tiempo que verdaderamente pasas en cada una de las aplicaciones

Es fácil perder la noción del tiempo cuando utilizamos algunas de las aplicaciones más adictivas. Seguramente no imaginas la cantidad de tiempo real que estás perdiendo navegando, chateando o, simplemente, curioseando. Aplicaciones como QualityTime  te ayudan a descubrir cuántas veces al día miras tu móvil, datos de uso de las distintas aplicaciones e, incluso, te proporcionan herramientas para empezar un período de detox digital.

Cuanto más lejos, mejor

Para evitar la tentación de consultar permanentemente el móvil, nada mejor que tenerlo lejos de nuestro alcance. De forma casi natural, disminuirás las veces que desbloqueas el teléfono y mantendrás tu foco de atención centrado durante más tiempo.

El modo avión es un gran aliado

Igual que el paso anterior, el modo avión te permite evitar la interrupción constante de las notificaciones. En su lugar, tú decides cuándo activar el modo normal y revisar la actividad que se haya producido desde la última consulta.

Fuera el color, quédate con la escala de grises

Todo en nuestro teléfono está específicamente diseñado para resultar atractivo, también los colores de la pantalla son enormemente estimulantes. Por eso, opta mejor por la escala de grises y percibirás que mirar tu pantalla empieza a resultar menos adictivo.

El consejo de mamá

Como decía Aristóteles, “aurea mediocritas” (algo así como dorado término medio), o como decimos las madres, en el equilibrio está la virtud. Así que sácale el juego a tu teléfono sin permitir que tu teléfono acabe convirtiéndote en un obseso dependiente. Hazme caso, y no te pases con el móvil. ¡Siéntete libre y dueño de ti mismo!

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