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Errores que cometemos al colocar los alimentos en la nevera

Llegas de la compra con las bolsas cargadas de comida para toda la semana y te dispones a colocar todo dentro de la nevera. Yogures, por un lado, aquí los tomates, la leche para el desayuno y este paquete de queso junto al plato de arroz que sobró anoche de la cena. Ya no es que sea una locura, sino que ordenar de cualquier manera los alimentos dentro del frigorífico no sólo hará que puedas sufrir una intoxicación alimentaria por una contaminación cruzada, sino que estarás comprometiendo la eficacia de tu electrodoméstico, además de tirando mucha comida que se pondrá mala olvidada en cualquier rincón de la nevera.

Si mantienes correctamente organizada tu nevera no sólo te ahorrarás alguna que otra intoxicación por contaminación cruzada, sino que mejorarás su eficiencia

Si no me crees, al menos lee estos datos que te doy. Hace siete años, entre un 30% y un 50% de comida acababa en la basura y, de ese porcentaje de desperdicio, algo menos de la mitad se producía en el ámbito doméstico. Lo triste es que estas cifras apenas han variado en estos años, como explican desde la Federación Española de Bancos de Alimentos.

Por tanto, no está de más que, la próxima vez que abras la nevera, compruebes si colocas todo como es debido para que esos alimentos se conserven mejor y guarden su calidad y propiedades. Esta es mi recomendación para colocar correctamente los alimentos en la nevera. 

En la parte más alta de la nevera irá la comida ya hecha

Es decir, la comida que te haya sobrado de días anteriores. Lo mejor en estos casos es que te olvides de tener esos guisos en un plato o una olla, y lo guardes en un recipiente de cristal hermético.

Los lácteos y embutidos, al centro

Siguiendo para abajo, la parte central de tu frigorífico es la ideal para que pongas toda clase de embutidos, lácteos y quesos. Los huevos ponlos en el lateral de la puerta a esta altura.

En la parte baja de la nevera, carnes y pescados

Las carnes y pescados que acabas de comprar en la tienda del barrio o en el supermercado deben ir algo más abajo. Unos estantes donde también puedes colocar aquellos alimentos que saques del congelador para que, poco a poco, se descongelen. 

Frutas y verduras, al cajón

Todas las neveras tienen en la parte inferior unos cómodos cajones donde pueden ir perfectamente las frutas y hortalizas. Siempre sin bolsas de plástico, recuerda.

En el lateral, todo lo demás

Por último, en la puerta de tu nevera coloca bebidas de todo tipo, además de mermeladas, mantequillas o salsas.

¿Has tomado buena nota de cómo debes hacerlo? Pues ahora un par de consejos más: coloca en primer lugar los alimentos que vayas a consumir antes para que los veas a golpe de vista y no se queden olvidados en la parte de atrás. Y no coloques todos los productos y alimentos “apiñados”; deja que el aire corra entre ellos. Si sois muchos en la familia, igual te interesa comprar un nuevo modelo de nevera con mayor capacidad antes de tener la tuya saturada de comida.

No todo se puede guardar en la nevera

Pese a lo que puedas pensar, no todo va a parar a la nevera. Hay alimentos que no son muy buenos compañeros del frío (no maduran correctamente, pierden sabor, se ponen duros…) por lo que es mejor dejarlos en la despensa:

El chocolate

Si se guarda durante mucho tiempo en la nevera, se forma una capa blanca encima que afecta a su sabor. Lo mejor es dejarlo a temperatura ambiente en un armario de la cocina.

Los tomates

Pierden sus deliciosas y sanas propiedades en la nevera. Esto también ocurre con el jamón serrano, que sólo se puede guardar en el frigorífico si está en forma de lonchas envasadas al vacío.

El pan 

Uno de los mayores errores que puedes cometer, te lo dice tu madre, es guardar el pan sobrante en la nevera. Con esto sólo conseguirás que se estropee más rápido. Córtalo mejor en rodajas y congélalo para comerlo otro día.

Algunas frutas y tubérculos

Los plátanos o la piña tampoco son muy amigos del frío. Esto mismo le pasa a las patatas. En este último caso, guardarlas en un espacio por debajo de los 7 grados hará que se deterioren y pierdan su particular sabor.

No todos los alimentos duran lo mismo en la nevera

Esto resulta muy importante ya que un 25% de las intoxicaciones alimentarias se debe a una refrigeración que no es la adecuada, donde los microorganismos campan a sus anchas y se reproducen con más rapidez que si se encuentran a una temperatura templada. Para hacerte una idea, en lo que a carne se refiere, unos filetes de ternera duran unos tres días en la nevera y hasta casi un año en el congelador; mientras el pollo o la carne picada duran un par de días en el frigorífico. Los huevos no se pueden congelar, pero sí que pueden aguantar hasta tres semanas en su estante correspondiente de la nevera; una semana menos que un tarro de mayonesa ya abierto. Por último, si lo que quieres es guardar pescado, recuerda que en un par de días tendrás que consumirlo sí o sí; lo mismo que la leche fresca en una botella ya abierta.

El consejo de mamá

Si los electrodomésticos más modernos han venido a ponernos la vida más fácil en casa, es importante que sepamos cuidarlos y usarlos. En tu mano está que los alimentos que preparas para toda tu familia se conserven en buen estado, y puedan formar parte de una alimentación sana y equilibrada. ¡Un fantástico ejemplo para tus hijos y una buena noticia para tu bolsillo! Y tú, ¿ya conocías el orden lógico que se debe guardar en una nevera? Cuéntame experiencias que hayas tenido que te hayan hecho cuidar este aspecto. ¡Puedes servir de mucha ayuda para la comunidad!

No es cosa de ficción: la domótica te ayuda (y mucho) en casa QUIERO SABER MÁS

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