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Emergencia sanitaria ¿cómo debo comportarme?

como debo comportarme emergencia sanitaria

Una emergencia sanitaria puede surgir cuando menos te lo esperas. En cualquier situación cotidiana, podemos vernos sorprendidos por un peligro que amenace a nuestros seres más cercanos y vernos obligados a reaccionar con rapidez para prestar una primera atención que pueda evitar o reducir los posibles daños. ¡Que nos lo digan a las madres! Nosotras vemos señales de riesgo por todas partes y andamos siempre apagando fuegos, antes casi de que se originen.

Para evitar una emergencia, prevenirla siempre es la mejor opción

Pero si nos enfrentamos a una situación de emergencia, lo ideal es tener claro unos pasos básicos que nos garanticen el mejor desenlace posible tras el temido accidente.

¡Ojito con creerse Dr. House! Lo importante es brindar la ayuda básica hasta la llegada de un médico o profesional paramédico

No estamos hablando de poner una tirita. Si nos enfrentamos a casos que requieren asistencia (asfixia, quemaduras, fracturas, traumatismos…), nuestro papel es brindar una primera ayuda necesaria para poner al accidentado a salvo y en las mejores condiciones posibles. Así que nada de jugar a médicos, si tienes dudas, lo mejor es dejárselo a los profesionales.

Respira hondo y mantén la calma

No hay nada peor que alguien al borde de un ataque de nervios intentando ayudar. Incluso cuando el afectado es uno de nuestros seres queridos, es fundamental mantener la calma. De esta forma, podremos pensar con más claridad y actuar más rápidamente para ayudar al lesionado.

Tu seguridad personal no puede ponerse en peligro

Es muy loable querer ayudar, pero es importante mantenerse fuera de riesgos o podemos terminar agravando la situación. Es fundamental evaluar adecuadamente la escena y garantizar la propia seguridad.

Regla de oro: P-A-S

Recuerda siempre estas siglas porque es el orden prioritario que deben seguir tus acciones: PROTEGER – AVISAR – SOCORRER.

Además de mantenerte a salvo, verifica que el herido está también protegido y no puede sufrir más daño. Y un punto fundamental, un poco obvio, pero no está de más recordar los grandes básicos. Salvo que la víctima esté en peligro, NUNCA, NUNCA, NUNCA, movilizarla de su posición.

Con todo el mundo a salvo, ha llegado el momento de alertar a los servicios de emergencia. Por si no lo sabes, el 112 es un número que funciona en toda la Unión Europea (lo del idioma del que esté al otro lado es ya otro cantar). La información que te solicitarán está relacionada con la localización del incidente, el número de heridos y su estado, el tipo de urgencia y la posible existencia de otros riesgos. Siempre te indicarán que permanezcas en línea, de forma que el personal sanitario al otro lado del teléfono pueda guiarte a la hora de proporcionar los primeros auxilios y conocer en todo momento el estado de la víctima.

Solamente entonces llega el momento de actuar. Debes evaluar la situación del lesionado, empezando por los signos vitales. Un pequeño truco: cuenta las pulsaciones durante 20 segundos y multiplica por tres, así obtendrás de forma más sencilla el total de pulsaciones por minuto.

Brinda compañía y tranquiliza al herido.

Hazle saber a la persona accidentada que la ayuda profesional ya está en camino y nunca le dejes solo. Trata de transmitirle calma e impedir que se mueva si hay riesgo de mayores daños. También es importante que, como norma general, evites darle de comer o beber, en caso de desconocer el alcance de los daños. Y por supuesto, nuca medicar antes de la llegada de los profesionales.

Ante la duda, es mejor abstenerse

Esto puede parecer sorprendente, pero en situaciones de emergencia, lo mejor es hacer sólo lo imprescindible. Por desconocimiento a veces podemos llegar a perjudicar más que ayudar al herido. Así que, si no estás seguro, espera las indicaciones de los servicios de emergencia antes de actuar.

¿No sabes quedarte de brazos cruzados? Entonces lo mejor es que te formes en algunas nociones básicas que te serán muy útiles. Quizá te interese conocer que la Cruz Roja realiza periódicamente cursos de primeros auxilios. No se trata únicamente de principios generales, sino que también ofertan cursos más específicos: para deportistas, dirigidos a ayudar a niños y bebés, a personas mayores, emergencias en el hogar… Puedes elegir la modalidad que te interesa y tu provincia para conocer las próximas fechas programadas. 

El consejo de mamá

Sin caer en el error de la sobre protección, te recomiendo que apliques siempre el sentido común y apliques la máxima de «prevenir es mejor que curar».

Cuéntale a mamá

¿Has experimentado alguna vez una situación de emergencia sanitaria en primera persona? Tanto si has sido la víctima que ha recibido la atención de primeros auxilios, como si has sido el ángel que ha ayudado a una persona en situación de emergencia sanitaria – y siempre que la ayuda recibida o la aportada hayan sido positivas y aprobadas posteriormente por los equipos médicos – me encantaría que la compartieras aquí. ¡Es información muy útil que puede ayudar a nuestra comunidad!

Gracias por anticipado…

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