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Deporte en los niños ¿Del biberón a la competición?

del biberón a la competición
Cuándo iniciar a los niños en el deporte.

Hablemos de deporte y niños. Las madres y padres recibimos un bombardeo constante de propuestas para nuestros hijos. Prácticamente desde la cuna ya hay un sinfín de ofertas dirigidas a iniciar a los pequeños en la práctica deportiva. Y surgen las dudas.

¿Cuándo es el momento idóneo para iniciar a nuestros hijos en el deporte?

En esto no hay reglas escritas, así que nada de agobiarse. No hay ninguna prisa en iniciar a los niños en prácticas pautadas y dirigidas. Los primeros años es fundamental que disfruten del juego libre en el parque o en casa, una actividad fundamental para desarrollar sus primeras habilidades sociales y su capacidad creativa, así como para permitir su maduración psicomotriz.

A partir de los 5 ó 6 años es un buen momento para comenzar a introducir el deporte

Es una edad idónea para que experimenten la práctica deportiva como un elemento habitual en su rutina diaria. Así, contribuimos a que se produzca la adquisición de hábitos relacionados con la vida sana de forma natural y acostumbramos a nuestros pequeños a que la actividad física juegue un papel destacado en sus jornadas.

¡Al agua, patos!

La natación es uno de los deportes ideales para esta primera etapa. Es un deporte muy completo y además muy saludable. Contribuirá enormemente al desarrollo de su coordinación psicomotriz, favorecida por la experimentación de movimientos y sensaciones en un medio diferente. Tiene también enormes beneficios para su sistema cardiorespiratorio porque el trabajo en el agua contribuye a un corazón y unos pulmones más fuertes. El tono muscular mejora sin que exista impacto sobre las articulaciones aún inmaduras de los niños. Moisés Gosálvez, quien fuera nadador olímpico y hoy director de la Escuela Nacional de Entrenadores de la Real Federación Española de Natación, destaca que con la natación se trabaja de forma balanceada sobre todos los grupos musculares.

Y un factor no menos importante: es una tranquilidad para los padres que un niño sepa nadar desde edades tempranas y así minimizar los riesgos cuando llega el verano o nos vamos a la playa en familia. Los ahogamientos constituyen la causa del 50% de fallecimientos infantiles. Si, como yo, te has pasado horas de vigilancia en orillas y bordillos estoicamente, sabes que merecemos un monumento.

Ponle un kimono ¡kia!

Es también un buen momento para iniciar la práctica de artes marciales, como el judo o el kárate. Además de los beneficios propios de la práctica deportiva (ideal para mejorar la coordinación y hacer un uso adecuado de la energía física y mental), son disciplinas que desarrollan la adquisición de valores éticos. La Federación Madrileña de Judo resume su educación en ocho puntos reflejados en su código moral. ¿Quién no firma porque su retoño incorpore estos valores? Amistad, coraje, sinceridad, honor, modestia, respeto, cortesía, autocontrol y disciplina.

¿No sabes por dónde empezar?

Las federaciones regionales pueden proporcionarte información acerca de las escuelas certificadas más cercanas a tu domicilio:

El consejo de mamá

Ármate de paciencia porque, si ya te pasas el día recogiendo, verás cuando haya en casa una mochila con equipamiento deportivo sucio un par de veces por semana. Piensa que todo lo que inviertas en su educación, y salud física y mental, le ayudará a convertirse en una persona adulta sana y equilibrada. ¡Ánimo y a disfrutar en el camino!

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