Saltar al contenido

¿Cómo adaptar tu vivienda para hacerla sostenible?

La preocupación por el medio ambiente es una tendencia que va creciendo. Ser una persona sostenible no es una moda pasajera, sino una actitud y un compromiso de vida. Se trata de vivir cuidando el entorno que nos da la oportunidad de habitar en él, pero haciéndolo de un modo más respetuoso y consciente del entorno que nos rodea. Todo es poco para cuidar un poco más del planeta. Así, entre los adeptos de esta nueva corriente, surgen aquéllos que quieren trasladar ese pensamiento y esas acciones a su casa.

Ser una persona sostenible empieza con sencillos gestos que podemos hacer en nuestro propio hogar

Si pensabas que sólo con reciclar estaba todo hecho, mucho me temo que la revolución ECO en tu hogar va mucho más allá que organizar estos desechos de forma responsable. ¡Aunque no está nada mal! Sin embargo, es bueno empezar a pensar que nuestra casa debe reflejar también esta apuesta por el respeto al medio ambiente. Aquí te doy unas ideas para dar vida a un hogar más sostenible.

Los materiales son clave

Si lo tuyo es dar vida a tu casa nueva o reformar la actual bajo unas premisas más ecológicas, lo esencial es que uses materiales naturales, orgánicos y reutilizables. No hay que vivir como lo hacían en otro siglo, sino incorporar esos elementos naturales para garantizar el confort y la comodidad de los hogares actuales. El siglo XXI no está reñido con el respeto a la naturaleza. Por lo tanto, conviene aislar nuestra casa con el empleo de elementos BIO como fibras vegetales, cáñamo, corcho o celulosa. Y para los revestimientos, lo mejor es elegir pinturas que sean transpirables, no estén hechas con productos químicos y sí con aceites vegetales.  

Utiliza energía limpia

Para el calor puedes optar por poner un suelo radiante o instalar calderas de biomasa. En el caso de los electrodomésticos, escoge aquéllos que tengan una etiqueta energética clasificada en función de su rendimiento. Así, los de clase A son los más eficientes y los de clase G, los menos eficientes. Otra idea es instalar un sistema para reciclar aguas grises con lo que se puede reducir el consumo de agua en un 30%, recurrir a bombillas de bajo consumo para que tu casa cumplas los preceptos de una casa ECO o colocar sistemas de restricción del caudal de agua que sale por tus grifos (sobre todo cuando te vayas a duchar). ¿Cuántas veces las madres decimos no gastar agua al lavarse los dientes o enjabonarse el pelo?

La tendencia sostenible está en la bioconstrucción

Todo esto se puede incluir en lo que se conoce como la bioconstrucción y que cada vez suena más cuando se habla de arquitectura, interiorismo y sostenibilidad. Casas que apuestan por un mayor ahorro energético, un menor impacto medioambiental y, en definitiva, un ahorro para nosotros mismos en cuestión de dinero.

Sin embargo, además de la estructura interna y de esos elementos antes descritos, vivir en un hogar ecológico pasa por otra serie de consejos: 

Reduce tu consumo de energía

No hay que obsesionarse. Con unos pequeños gestos, lograrás unos resultados espectaculares. Por ejemplo, no poner el lavavajillas o la lavadora con poca carga, no dejar los enchufes o luces encendidas o no tener la calefacción en funcionamiento si no es necesario o por encima de los 20 grados.

Reutiliza y recicla

Apuesta por dar una segunda vida a objetos cotidianos y sigue la feliz idea de reciclar todos los desechos que se generan en tu casa cada día.

Limpia con productos no tóxicos

Emplea remedios naturales y caseros para devolver todo el esplendor a tu casa. Además de ahorrarte dinero en comprar decenas de productos en el supermercado, pondrás tu granito de arena para cuidar el medio ambiente y tus pulmones.

Si el siglo XVIII fue el de la revolución industrial, el siglo XIX el del renacimiento, y el siglo XX el de la revolución de internet…el siglo XXI es el siglo del ecologismo y la sostenibilidad. En tu mano está poner cada día tu granito de arena y adaptar tu casa a esta fantástica y necesaria revolución. ¡Qué buen ejemplo para tus hijos y cuánto ahorro para tu bolsillo! Y tú, ¿has introducido alguna reforma ecológica en tu vivienda? Cuéntame para que sirvas de inspiración a otros.

Compartir este artículo: