Saltar al contenido

Aportaciones del socio cooperativista ¿cuáles son?

Aportaciones del Socio Cooperativista. Hablemos de ellas.

En las cooperativas de viviendas, los socios cooperativistas son también co-promotores de las viviendas. Es decir, son los que deben asumir los gastos para que el proyecto sobre planos acabe siendo una realidad que llega a buen puerto. Junto con los socios cooperativistas, existen dos agentes que juegan un papel importantísimo: la entidad financiera – que es la que facilita el montante adicional a las aportaciones de los cooperativistas para sufragar la totalidad de los gastos de construcción – y la gestora de la cooperativa – que es el director de orquesta – altamente recomendable, por no decir que imprescindible – para coordinar tiempos, plazos, calidades, licencias y un largo etc.

Las aportaciones del socio cooperativista a cuenta de su vivienda son una forma de ahorrar mientras se construye su vivienda.

Y bien, ¿cuáles son las Aportaciones del Socio Cooperativista? ¿En qué momento deben realizar cada una? ¿Son reembolsables?

Aquí está de nuevo tu Madre para explicártelo todo de manera clara.

Pre-reserva de la vivienda

Uno de los principios más importantes por los que se rige una cooperativa de viviendas es el de riguroso orden de inscripción. Lo habitual es que, cuando te interesa una vivienda en cooperativa, dejes una señal simbólica para demostrar que tienes interés en ella. Suele oscilar entre 200€ y 300€, y se considera como aportación a capital social. Se te devolvería una vez disuelta la sociedad cooperativa.

¡Ojo! En ningún momento implica que esa vivienda esté reservada de manera definitiva para ti. Esto sólo se consigue a través de la firma del contrato de adjudicación y el abono de la correspondiente reserva o señal. Si decidieras no seguir adelante con la firma, la gestora de la cooperativa te devolvería este dinero de inmediato. Si decidieras seguir adelante con la firma del contrato de adjudicación, esta cuantía se considerará como parte del pago de la vivienda, descontándose del precio de la misma.

Pagos a cuenta

Se considera pagos a cuenta aquéllos que se producen desde el momento de la firma del contrato de adjudicación hasta que te entreguen las llaves de tu vivienda. Son pagos a cuenta dirigidos a sufragar los gastos iniciales para la construcción de las viviendas. A través de estos pagos a cuenta ya estás pagando tu vivienda.

Estas aportaciones se realizan en dos momentos diferentes:

La primera entrega de estos pagos a cuenta se realiza en el acto de firma del contrato de adjudicación. Implica la reserva definitiva de tu vivienda, es decir, la que tu hubieras escogido (siempre que estuviese disponible, claro). Su cuantía ronda los 2.500€, pero dependerán del total del valor de la vivienda.

El resto del importe se fracciona en las mensualidades que establece el plan de financiación y que quedan reflejadas en el contrato de adjudicación. Lo habitual es que esta cantidad se divida en 24 mensualidades que abarcan desde el momento de la firma de contrato hasta la entrega de las llaves de tu vivienda.

Estos pagos a cuenta se ingresan en una cuenta especial que está controlada por la entidad financiera. Se denomina Cuenta Ley y tiene la garantía de que sus fondos únicamente pueden emplearse para la construcción de las viviendas. La ley garantiza su devolución mediante avales a partir del momento de la concesión de la Licencia de Obra Mayor por parte del ayuntamiento de la localidad donde se construyan las viviendas. Sólo las gestoras de cooperativas que tienen reconocida experiencia y solvencia consiguen que las entidades financieras también avalen las aportaciones entregadas por los socios cooperativistas antes de la concesión de la licencia. Es muy importante que te asegures de adquirir tu vivienda a través de una sociedad cooperativa coordinada por una gestora de cooperativa experta. Luego no digas que no te he avisado…

Cuotas periódicas

La sociedad de cooperativa de viviendas que hay que crear para poder construir en este régimen implica unos gastos de constitución y mantenimiento. Para ello, los socios cooperativistas abonan una cantidad al mes destinada a abonar los gastos de actuación de la sociedad cooperativa y los servicios que ésta realiza en las primeras etapas de su funcionamiento (constitución, mantenimiento, administración, etc). Estas cuotas no son reembolsables y tampoco pasan a formar parte del capital social. Cada sociedad cooperativa establece en sus Estatutos la cuantía de estas aportaciones.

El consejo de mamá

Una vez que te entreguen las llaves de tu vivienda, podrás subrogarte en el préstamo hipotecario para terminar de abonar el precio total de tu vivienda. Pero eso ya no tiene la consideración de aportación social, sino que se trata de tu hipoteca y responderás de ella frente a la entidad financiera. Lo positivo de todo esto es que la hipoteca que tengas que pedir ya no será del 100% del precio de tu vivienda, sino sólo del 75% – 80% que te falte por abonar desde el momento en el que te entreguen las llaves de tu vivienda. Es otra de las ventajas de las cooperativas de viviendas: durante el momento de su construcción ya están pagando tu casa a través de las diferentes aportaciones.

 ¿Te parece un buen plan de ahorro?

¿Sabes cuáles son los derechos que tiene el socio cooperativista? QUIERO SABER MÁS

Compartir este artículo: